" San Antón las cinco y con sol ", " San Antón saca los viejos del rincón ", " San Antón huevos a montón " o " hasta San Antón fiestas son ", cualquiera de estos dichos definiría por sí solo la festividad de San Antón. Una de las fiestas con más arraigo en Orihuela que se celebrará el próximo domingo día 18 de Enero ( pasada del sábado día 17 al siguiente día por ser festivo ).
Con los avatares del tiempo, la modernidad y habiendo dejado de ser fiesta local, ha resultado casi milagrosa la continuidad de esta entrañable fiesta de San Antón. Pero, al mismo tiempo, los vecinos de lugar y otros apoyos han actualizado y potenciado, con no pocos esfuerzos, una antigua tradición, despertando el interés de niños, jóvenes y mayores,
Orihuela, se goza en la particularidad de sus barrios, como el de San Antón, lugar de encanto, donde reina la palmera, ama y señora durante siglos, donde nuestro inmortal poeta Miguel Hernández inmortalizaba su obra y desde donde los obispos, pasando por la Puerta de Crevillente, hacen su entrada en la ciudad.
Fiesta en la que resultaba esplendoroso ver sus tenderetes junto a gente apretada. Siendo niño recuerdo de la mano de mi padre, aquellos mayores puesto de blusa negra, sombrero y " gayao ", el paso de la charamita y el tambor, abriendo paso el pasacalles de la banda de música.
No llegaba a entender aquellas confrontaciones del juego huertano por excelencia del caliche, cuando veía lanzar unas piezas de hierro dirigidas a derribar un trozo de caña con unas monedas encima. Asimismo, Se compraba el palmito tierno superior y la " Pesá ", conjunto de bolas hechas con azúcar y bergamota, que ricas las del " Angel ", exquisitas, y el turrón de panizo, santo y seña de la fiesta. Todo un rito, con lo que se obsequiaba a las madres, esposas o novias.
A primeras horas de la mañana se había celebrado la misa en ofrenda al Santo, por el Señor de San Antón, nombramiento que recae en un canónigo del Cabildo Catedralicio. Posteriormente, me impresionaba contemplar aquellas largas colas de gente y, mucho más, al ver aquellos hombres con manguitos, gafas y bigote, escribiendo unos papelitos, era una ayuda a los que no sabían escribir, apuntándose para el sorteo del cochino que era tan tremendo que asustaba.
Después de este interesante recorrido y cargado de cosas junto a la " Pesá " , dátiles, golosinas, pelotas de goma y alguna nariz de cartón que otra, llegábamos a nuestra casa donde mi madre, como era costumbre, ya había preparado el arroz y costra, comida típica del día, que en el ir y venir de las mujeres a los hornos con su clásico perol de barro, invadía el ambiente con su olor característico.
A esta festividad, en sus últimos tiempos, siempre estuvo unido ese ilustre oriolano, querido y felizmente recordado, Ramón Gabín " Ramonet ", alma mater de su celebración y gracias a su impagable esfuerzo fue capaz de superar aquellos años de crisis que parecía que la fiesta de San Antón estaba destinada a desaparecer. Charlatán, personaje singular, maestro de maestros, dio testimonio de su amor a Orihuela allá donde se encontrara, cuyo recuerdo, incluyo hoy ente comentario con mi gratitud oriolana.
Ya al anochecer, cuando se sabía a quien le había tocado el cochino, al agraciado se le planteaba el grandísimo problema de no saber qué hacer con el, puesto que era materialmente imposible guardarlo en cualquier parte por su abultado volumen y peso.
Y así transcurría esta entrañable fiesta de San Antón, que una vez más celebraremos el próximo domingo día 18 de Enero.
jueves, 15 de enero de 2009
lunes, 12 de enero de 2009
UNA CIUDAD CON ESTRÉS
Cuentan que un caracol y una tortuga tuvieron un día la fatalidad de chocar. Cuando el caracol acudió malherido al hospital, el médico le preguntó: ¿ Pero qué ha pasado ?. Y puso cara de estupefacción, cuando uno de los animales más lentos del planeta le respondía: " No sé, sucedió todo tan rápido ". Es uno de los chistes con los que se burlan de las prisas los habitantes de Brá, un pequeño pueblo italiano que tuvo que cambiar su forma de vida porque sus ciudadanos decían que se sentían estresados.
Que el reloj de su torre esté permanentemente retrasado treinta minutos, no obedece a un fallo mecánico, ni es obra de un despistado relojero. En esta ciudad se camina lento, se piensa lento o no se piensa. Las comidas y las cenas duran una eternidad, el tiempo no importa. Los vehículos tienen prohibido circular por el centro de la ciudad porque son precursores del estrés. Un caracol preside todos los comercios de la ciudad, símbolo internacional de la vida lenta. El artífice de Brá se llama Carlo Pretini, caracol mayor de la ciudad.
Viene todo esto a cuento, porque parece que a Orihuela le ha tenido que pasar algo así. Es evidente que una ciudad milenaria, con mil y una andaduras, grandísimas y complicadas encrucijadas, gran centro de culturas y comercio, en un momento dado tendría que parar el carro de la aceleración. Las prisas, la especulación, los intereses, algunos inconfesables, y el desmadre del ladrillo, le habrían obligado a tomar decisiones de tipo lento para salir de ese imaginario estrés. Ahora obligados por esta inevitable crisis.
Lo malo, o lo bueno quizá, es que muchos siguen estresados. Ya sabemos, que alguien nos vino a decir que aquí: " En Orihuela, en un sitio tan bello y tan tranquilo, no pegaban las chimeneas ". Es evidente que la Orihuela global, ya lo he comentado en otras ocasiones, necesita una sacudida de conciencias, un pacto de ciudadanía, combinando sabiamente, como sabemos hacer en esta tierra nuestra: con el corazón, el intelecto y el estómago.
Ya sé que a algunos les podría cansar mi insistencia sobre las posibilidades que tiene el municipio oriolano, pero es necesario aplicar la convergencia de su incomparable patrimonio, con un modelo de sociedad justa y equilibrada, un paradigma de sostenibilidad y, sobre todo, un futuro cierto para nuevas generaciones.
Ya lo dijo el Marqués de Molíns: " La amistad y la fraternidad y el esfuerzo de los pueblos, no dependen de su ordenamiento político, sino de la civilización moderna y de la defensa de sus intereses comunes ". ¿ Estamos defendiendo algo ?. Y sino, a las pruebas me remito. Nadie ha venido ni va a venir a solucionarnos el problema del río Segura y en cuanto al soterramiento de las vías del ferrocarril, nos han dejado más solos que la una.
Los oriolanos tenemos la obligación histórica de saber cuales son las líneas maestras cruciales que articulen un futuro de prosperidad contenida con aspiraciones de progreso. Decía el profesor de la Universidad de Alicante Canales Allende, que: " Planificar es incómodo y sin rendimiento político inminente, pero permite el control aproximado del futuro y enriquece la gestión del presente, teniendo en cuenta que no hay viento favorable para el que no sabe a dónde va ".
Resulta evidente que ante una crisis tan brutal como la que estamos viviendo, ahora es el momento de concentrar los esfuerzos en una sola dirección y salir del larguísimo " estrés " que Orihuela lleva arrastrando hace casi un siglo, y no conformarse, porque hayan llegado las vacas flacas, como le dijo el caracol al médico: " No sé, ha sucedido todo tan rápido ".
Que el reloj de su torre esté permanentemente retrasado treinta minutos, no obedece a un fallo mecánico, ni es obra de un despistado relojero. En esta ciudad se camina lento, se piensa lento o no se piensa. Las comidas y las cenas duran una eternidad, el tiempo no importa. Los vehículos tienen prohibido circular por el centro de la ciudad porque son precursores del estrés. Un caracol preside todos los comercios de la ciudad, símbolo internacional de la vida lenta. El artífice de Brá se llama Carlo Pretini, caracol mayor de la ciudad.
Viene todo esto a cuento, porque parece que a Orihuela le ha tenido que pasar algo así. Es evidente que una ciudad milenaria, con mil y una andaduras, grandísimas y complicadas encrucijadas, gran centro de culturas y comercio, en un momento dado tendría que parar el carro de la aceleración. Las prisas, la especulación, los intereses, algunos inconfesables, y el desmadre del ladrillo, le habrían obligado a tomar decisiones de tipo lento para salir de ese imaginario estrés. Ahora obligados por esta inevitable crisis.
Lo malo, o lo bueno quizá, es que muchos siguen estresados. Ya sabemos, que alguien nos vino a decir que aquí: " En Orihuela, en un sitio tan bello y tan tranquilo, no pegaban las chimeneas ". Es evidente que la Orihuela global, ya lo he comentado en otras ocasiones, necesita una sacudida de conciencias, un pacto de ciudadanía, combinando sabiamente, como sabemos hacer en esta tierra nuestra: con el corazón, el intelecto y el estómago.
Ya sé que a algunos les podría cansar mi insistencia sobre las posibilidades que tiene el municipio oriolano, pero es necesario aplicar la convergencia de su incomparable patrimonio, con un modelo de sociedad justa y equilibrada, un paradigma de sostenibilidad y, sobre todo, un futuro cierto para nuevas generaciones.
Ya lo dijo el Marqués de Molíns: " La amistad y la fraternidad y el esfuerzo de los pueblos, no dependen de su ordenamiento político, sino de la civilización moderna y de la defensa de sus intereses comunes ". ¿ Estamos defendiendo algo ?. Y sino, a las pruebas me remito. Nadie ha venido ni va a venir a solucionarnos el problema del río Segura y en cuanto al soterramiento de las vías del ferrocarril, nos han dejado más solos que la una.
Los oriolanos tenemos la obligación histórica de saber cuales son las líneas maestras cruciales que articulen un futuro de prosperidad contenida con aspiraciones de progreso. Decía el profesor de la Universidad de Alicante Canales Allende, que: " Planificar es incómodo y sin rendimiento político inminente, pero permite el control aproximado del futuro y enriquece la gestión del presente, teniendo en cuenta que no hay viento favorable para el que no sabe a dónde va ".
Resulta evidente que ante una crisis tan brutal como la que estamos viviendo, ahora es el momento de concentrar los esfuerzos en una sola dirección y salir del larguísimo " estrés " que Orihuela lleva arrastrando hace casi un siglo, y no conformarse, porque hayan llegado las vacas flacas, como le dijo el caracol al médico: " No sé, ha sucedido todo tan rápido ".
viernes, 2 de enero de 2009
POR UNA ORIHUELA MEJOR
Este podría ser el mensaje que animara a los oriolanos a implicarse en la mejora del bienestar durante este nuevo año que acabamos de comenzar. Un año de vida es un regalo demasiado grande para echarlo a perder. El año nuevo es una oportunidad más para transformar la vida, el hogar, la familia, el trabajo y asumir el gran reto de una crisis galopante en la que políticos y ciudadanos todos estamos comprometidos.
Orihuela se encuentra en una coyuntura histórica y por suerte para nosotros los ciudadanos, las fuerzas políticas que componen el Ayuntamiento de nuestra ciudad están en la misma idea, aunque por diferentes caminos, de que es el momento de promover un cambio sustancial, un impulso y una refundación en el contexto municipal.
Una refundación sí, aún a sabiendas de que son los partidos políticos los que imponen sus políticas, en la que debería imperar la defensa de lo común en benefico de todos, dejando a un lado las confrontaciones y la judicialización de los asuntos, acogiéndose al debate político natural dentro de la más estricta legalidad.
Sería necesaria afianzar la buena muestra de entendimiento político que durante estos últimos tiempos han dado los concejales Antonio Ortíz, Carlos Bascuñana, Manuel Culiáñez, Ezcurra......., entre otros. Algunos deberían pensar lo efímero que resulta el paso por la política. Después de cierto tiempo se marchan a sus casas sin pena ni gloria. O lo que le paso a aquel concejal que preguntó: " porqué no voy en la lista si yo no he hecho nada. Pues, precísamente, por eso, porque no has hecho nada ".
Y si me apuran, sujetos al capricho del " mandamás " de turno. Y sino, no hay más que leer la noticia de hoy en el periódico El Mundo: " El PSOE acelera la elección de candidatos locales y quiere que Alarte renueve a todos los perdedores ". Y refiriéndose a Orihuela, añadía: " También es más que probable el cambio de candidatura de la vecina Orihuela. La número uno en Mayo de 2007, Antonia Moreno, podría ser relevada por otra persona........".
Lo que trato de plantear es una revisión de comportamientos y actitudes de los políticos oriolanos, tanto los de dentro como los de fuera, , donde prevaleciera el interés y el beneficio de Orihuela sobre el interés partidista y, sobre todo, que nadie se olvide que después de ostentar cualquier cargo, habrá que seguir viviendo en Orihuela y, entonces, le sacan a uno las cuentas y, si es menester, que lo es, le sacan hasta los colores. Ejemplos hay muchos que mejor no nombrar.
Tengo mis dudas de que en los próximos meses acontecimientos de Partido no impregnen el buen hacer de la política municipal oriolana. No sería de recibo que tanto desde el PP. o del PSOE, las luchas internas, llamadas ahora " de corrientes ", sea Campsistas, Ripollistas o Alartistas, en un año tan difícil y comprometido que se le presenta Orihuela, la pauta a seguir fuera la lucha partidista, olvidando que la prioridad es nuestro municipio.
Queda claro que vivimos instalados en una permanente confrontación entre lo personal y lo común, entre lo mío y lo de los demás. Por lo que, al inicio de este año 2009, creo firmemente en la necesidad y en la urgencia de propiciar un nuevo ciclo de buena convivencia política que coloque a los ciudadanos en el centro de las preocupaciones de la Corporación Municipal oriolana, dejando de lado las conspiraciones de pasillo que ya empiezan a invadir la opinión pública. Muchos muñidores de la intriga, la envidia y el rencor, por el bien de Orihuela, deberían desaparecer para siempre del mapa político oriolano.
Mientras pienso que carta le voy a escribir a los Reyes Magos, me uno a los que, aún a sabiendas de sus debilidades y flaquezas, confían y luchan, POR UNA ORIHUELA MEJOR.
Orihuela se encuentra en una coyuntura histórica y por suerte para nosotros los ciudadanos, las fuerzas políticas que componen el Ayuntamiento de nuestra ciudad están en la misma idea, aunque por diferentes caminos, de que es el momento de promover un cambio sustancial, un impulso y una refundación en el contexto municipal.
Una refundación sí, aún a sabiendas de que son los partidos políticos los que imponen sus políticas, en la que debería imperar la defensa de lo común en benefico de todos, dejando a un lado las confrontaciones y la judicialización de los asuntos, acogiéndose al debate político natural dentro de la más estricta legalidad.
Sería necesaria afianzar la buena muestra de entendimiento político que durante estos últimos tiempos han dado los concejales Antonio Ortíz, Carlos Bascuñana, Manuel Culiáñez, Ezcurra......., entre otros. Algunos deberían pensar lo efímero que resulta el paso por la política. Después de cierto tiempo se marchan a sus casas sin pena ni gloria. O lo que le paso a aquel concejal que preguntó: " porqué no voy en la lista si yo no he hecho nada. Pues, precísamente, por eso, porque no has hecho nada ".
Y si me apuran, sujetos al capricho del " mandamás " de turno. Y sino, no hay más que leer la noticia de hoy en el periódico El Mundo: " El PSOE acelera la elección de candidatos locales y quiere que Alarte renueve a todos los perdedores ". Y refiriéndose a Orihuela, añadía: " También es más que probable el cambio de candidatura de la vecina Orihuela. La número uno en Mayo de 2007, Antonia Moreno, podría ser relevada por otra persona........".
Lo que trato de plantear es una revisión de comportamientos y actitudes de los políticos oriolanos, tanto los de dentro como los de fuera, , donde prevaleciera el interés y el beneficio de Orihuela sobre el interés partidista y, sobre todo, que nadie se olvide que después de ostentar cualquier cargo, habrá que seguir viviendo en Orihuela y, entonces, le sacan a uno las cuentas y, si es menester, que lo es, le sacan hasta los colores. Ejemplos hay muchos que mejor no nombrar.
Tengo mis dudas de que en los próximos meses acontecimientos de Partido no impregnen el buen hacer de la política municipal oriolana. No sería de recibo que tanto desde el PP. o del PSOE, las luchas internas, llamadas ahora " de corrientes ", sea Campsistas, Ripollistas o Alartistas, en un año tan difícil y comprometido que se le presenta Orihuela, la pauta a seguir fuera la lucha partidista, olvidando que la prioridad es nuestro municipio.
Queda claro que vivimos instalados en una permanente confrontación entre lo personal y lo común, entre lo mío y lo de los demás. Por lo que, al inicio de este año 2009, creo firmemente en la necesidad y en la urgencia de propiciar un nuevo ciclo de buena convivencia política que coloque a los ciudadanos en el centro de las preocupaciones de la Corporación Municipal oriolana, dejando de lado las conspiraciones de pasillo que ya empiezan a invadir la opinión pública. Muchos muñidores de la intriga, la envidia y el rencor, por el bien de Orihuela, deberían desaparecer para siempre del mapa político oriolano.
Mientras pienso que carta le voy a escribir a los Reyes Magos, me uno a los que, aún a sabiendas de sus debilidades y flaquezas, confían y luchan, POR UNA ORIHUELA MEJOR.
sábado, 27 de diciembre de 2008
EL CUENTO DE NUNCA ACABAR
En estos últimos días del año lo natural sería preguntarnos que: ¿ cómo se termina el año ?, pero creo que sería más oportuno hacerse eco de la inquietud ciudadana y preguntarse cómo se nos presenta el inmediato 2009. Siempre hemos dicho que un nuevo año sería muy duro y complicado. Quizá sea esta una de las ocasiones en que el vaticinio es certero, y si Zapatero no lo remedia, nada esperanzador.
Cualquier reflexión sobre lo que nos espera nos lleva a pensar que hemos de enfrentarnos a muchas dificultades, derivadas de la política, de la economía y de lo que seamos capaces de conseguir. Habría que preguntarse si la causa real de nuestros males ha estado en la negligencia de unos, en la indolencia y la ignorancia de otros o a unas imprevisibles circunstancias que pocos podrían sospechar. Hemos estado viviendo entre promesas de facilismo y lluvias de irresponsabilidad. Realmente, mucha materia para analizar.
Respecto a Orihuela, me pregunto si todo lo que le ocurre será un viaje sin retorno o el merecido castigo de nuestra pasividad y acomodamiento, no querer o saber defender lo nuestro y, lo que es peor, porque somos un pueblo parco en espíritu y carente de unidad.
Una crisis globalizada como la actual nos tenía que afectar, con el añadido del derrumbe del ladrillo, la falta de agua, la pérdida de gran parte de nuestra huerta, una antigua e inexistente ordenación del territorio, la pérdida de la primacía comercia e industrial y, si faltaba algo, la injusticia y atropello que van a cometer con Orihuela por la negativa del soterramiento de las vías del ferrocarril.
No nos damos cuenta, o sí, de que nuestro tiempo transcurre entre bochornosas discusiones y chismes de esquina e inquina, que esos árboles no nos dejan ver el bosque de las prioridades que, en estos momentos, necesitan mucho debate político y mucha gestión. Ya lo dijo el ex-presidente del Congreso, Manuel Marín, " menos insultos, menos filibusterismos, y menos emboscadas. Más inteligencia y argumentación, y más solidez y respeto mutuo ".
Menos mal, buen ejemplo, que el Consistorio oriolano y gran parte de la ciudadanía han estado de acuerdo en lanzarse a la calle a protestar por la injusta decisión del Ministerio de Fomento de no soterrar las vías para el paso del AVE. Una decisión imposible de calificar, echándo a Orihuela " a los leones " para toda la vida. Qué vergonzante respuesta a la alcaldesa, Mónica Lorente, y concejales en Madrid. La negativa de la ministra Alvarez a recibirles hace pensar que desde hace tiempo, por motivos que ignoramos, el " pan ya estaba amasado ". Ahora nos tiraremos los trastos a la cabeza buscando culpables, sabemos que los hay. Lo cierto es que esto suena a cuento.
¡ Por cierto !, este cuento me recuerda al poeta León Felipe, que decía: " Sé todos los cuentos. Yo no sé muchas cosas más, es verdad. Digo tan sólo lo que he visto. Y he visto, que la cuna del hombre la mecen los cuentos. Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos. Que los llantos del hombre los taponan los cuentos y que el miedo del hombre ha inventado todo los cuentos. Yo sé muchas cosas, es verdad, pero a mi persona, la han dormido con todos los cuentos. Y sé de todos los cuentos ".
Mucho, como dijo SM. el Rey Juan Carlos, tendremos que tirar del carro para que todo esto no
sea el cuento.........de nunca acabar.
Feliz y Próspero Año Nuevo a todos.
Cualquier reflexión sobre lo que nos espera nos lleva a pensar que hemos de enfrentarnos a muchas dificultades, derivadas de la política, de la economía y de lo que seamos capaces de conseguir. Habría que preguntarse si la causa real de nuestros males ha estado en la negligencia de unos, en la indolencia y la ignorancia de otros o a unas imprevisibles circunstancias que pocos podrían sospechar. Hemos estado viviendo entre promesas de facilismo y lluvias de irresponsabilidad. Realmente, mucha materia para analizar.
Respecto a Orihuela, me pregunto si todo lo que le ocurre será un viaje sin retorno o el merecido castigo de nuestra pasividad y acomodamiento, no querer o saber defender lo nuestro y, lo que es peor, porque somos un pueblo parco en espíritu y carente de unidad.
Una crisis globalizada como la actual nos tenía que afectar, con el añadido del derrumbe del ladrillo, la falta de agua, la pérdida de gran parte de nuestra huerta, una antigua e inexistente ordenación del territorio, la pérdida de la primacía comercia e industrial y, si faltaba algo, la injusticia y atropello que van a cometer con Orihuela por la negativa del soterramiento de las vías del ferrocarril.
No nos damos cuenta, o sí, de que nuestro tiempo transcurre entre bochornosas discusiones y chismes de esquina e inquina, que esos árboles no nos dejan ver el bosque de las prioridades que, en estos momentos, necesitan mucho debate político y mucha gestión. Ya lo dijo el ex-presidente del Congreso, Manuel Marín, " menos insultos, menos filibusterismos, y menos emboscadas. Más inteligencia y argumentación, y más solidez y respeto mutuo ".
Menos mal, buen ejemplo, que el Consistorio oriolano y gran parte de la ciudadanía han estado de acuerdo en lanzarse a la calle a protestar por la injusta decisión del Ministerio de Fomento de no soterrar las vías para el paso del AVE. Una decisión imposible de calificar, echándo a Orihuela " a los leones " para toda la vida. Qué vergonzante respuesta a la alcaldesa, Mónica Lorente, y concejales en Madrid. La negativa de la ministra Alvarez a recibirles hace pensar que desde hace tiempo, por motivos que ignoramos, el " pan ya estaba amasado ". Ahora nos tiraremos los trastos a la cabeza buscando culpables, sabemos que los hay. Lo cierto es que esto suena a cuento.
¡ Por cierto !, este cuento me recuerda al poeta León Felipe, que decía: " Sé todos los cuentos. Yo no sé muchas cosas más, es verdad. Digo tan sólo lo que he visto. Y he visto, que la cuna del hombre la mecen los cuentos. Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos. Que los llantos del hombre los taponan los cuentos y que el miedo del hombre ha inventado todo los cuentos. Yo sé muchas cosas, es verdad, pero a mi persona, la han dormido con todos los cuentos. Y sé de todos los cuentos ".
Mucho, como dijo SM. el Rey Juan Carlos, tendremos que tirar del carro para que todo esto no
sea el cuento.........de nunca acabar.
Feliz y Próspero Año Nuevo a todos.
sábado, 20 de diciembre de 2008
FELIZ NAVIDAD
" Durante estos días navideños todos deberíamos sentir el deber moral de adoptar medidas concretas y apropiadas para promover la causa de la paz y la comprensión ". Así definió la Navidad SS. Juan Pablo II en la catequesis de Diciembre de 1978, dirigiéndose al mundo entero en la que añadía: " Quiera Dios que la Navidad reavive en cada uno de nosotros la civilización del amor al prójimo ".
No, no quiero contarles nada de política, del tráfico, de la sanidad y ese largo etcétera de cosas cotidianas que, a veces, nos hacen vivir incómodamente. Aunque no puedo evitar tener presente la brutal crisis económica y social que está afectando a miles de familias, el imparable desempleo, la subida de la cesta de la compra, la pobreza vergonzante y de la otra y, sobre todo, el continuo deterioro del amor al prójimo. Me gustaría que la Navidad, al menos en unas condiciones mínimas, fuera igual para todos.
Quiero vivir la Navidad en familia, saludar a los amigos, a los enemigos, si les he ofendido, que me perdonen. Quiero tomar unas tapas de queso con unos chatos de buen vino. Hablar de esto y de lo otro. Quiero escribir la carta a los Reyes Magos junto a mis nietos y quiero descubrir también, una vez más, antes de que acabe el año que Orihuela no es la caja de cerillas donde nos encerramos cada día creyendo que somos el ombligo del mundo.
Durante estos días me vienen tantas cosas a la memoria, uno ya es mayor, y no es que piense que cualquier tiempo pasado fue mejor, me refiero al ambiente tan entrañable familiar que se propiciaba en torno a la Navidad. Las mujeres acudían al horno más cercano a cocer las toñas, mantecados, almendrados, tortas de calabaza, serenos o rollos de anís, impregnando con su aroma toda la ciudad y solíamos decir: " ya es Navidad ". Aquella tienda improvisada en el zaguán de una casa, cercana a La Catedral, en donde aquel comerciante de Jijona, año tras año, durante muchos, nos ofrecía el mejor turrón.
El mercado de Nochebuena, donde se compraban las mejoras escarolas y el mejor apio, así como el pavo o a la pava, según el poder adquisitivo, para preparar el típico guisado de albóndigas y el suculento cocido con pelotas. La instalación de belenes en la mayor parte de los comercios de la calle Mayor. La representación de " Los Pastores de Belén ", en el Círculo Católico y en el Oratorio Festivo, así como las rondallas que tanto distinguieron la cultua musical de Orihuela. La misa de Gallo en la que nuestro inolvidable D. Antonio Roda ponía todo su empeño en hacernos comprender el significado del Nacimiento del Niño Dios, sin olvidar la visita de los niños a casa de sus familiares a pedirles " el aguinaldo pirulo ".
Al hilo de estos recuerdos resulta imposible dejar de pensar en lo que representa la familia, nuestras familias, el mejor tesoro de la sociedad. Padres que educan a sus hijos en la solidaridad y en el amor al prójimo. Padres que llevan adelante la crianza de sus hijos con un sueldo escaso, y con frecuencia temporal. Familias con no pocas dificultades, en la que no falta la alegría y la lucha serena por vivir. También me alegro por los que durante estos días, a pesar de la crisis, pueden pagar las gambas y cigalas a doscientos euros el kilo, las angulas y el caviar....sin precio.
No deberíamos olvidar que existe un tercer mundo, un cuarto mundo y unos privilegiados que hemos nacido en un lugar del planeta que nos permiten momentos de felicidad. Nuestros niños esperando sus regalos, nuestros jóvenes preparando sus fiestas. Habrá que pensar en una sociedad más justa que garantice el bienestar y la paz. Aunque a veces, nos de la sensación de estar frente a una tarea imposible.
Con mis mejores deseos de paz y felicidad en esta Navidad del Señor, como nos dijo Juan Pablo II, para todos y mi especial felicitación y gratitud a los lectores que me dispensan con su atención a la lectura de mis comentarios en este blog de Vega Baja Digital.
No, no quiero contarles nada de política, del tráfico, de la sanidad y ese largo etcétera de cosas cotidianas que, a veces, nos hacen vivir incómodamente. Aunque no puedo evitar tener presente la brutal crisis económica y social que está afectando a miles de familias, el imparable desempleo, la subida de la cesta de la compra, la pobreza vergonzante y de la otra y, sobre todo, el continuo deterioro del amor al prójimo. Me gustaría que la Navidad, al menos en unas condiciones mínimas, fuera igual para todos.
Quiero vivir la Navidad en familia, saludar a los amigos, a los enemigos, si les he ofendido, que me perdonen. Quiero tomar unas tapas de queso con unos chatos de buen vino. Hablar de esto y de lo otro. Quiero escribir la carta a los Reyes Magos junto a mis nietos y quiero descubrir también, una vez más, antes de que acabe el año que Orihuela no es la caja de cerillas donde nos encerramos cada día creyendo que somos el ombligo del mundo.
Durante estos días me vienen tantas cosas a la memoria, uno ya es mayor, y no es que piense que cualquier tiempo pasado fue mejor, me refiero al ambiente tan entrañable familiar que se propiciaba en torno a la Navidad. Las mujeres acudían al horno más cercano a cocer las toñas, mantecados, almendrados, tortas de calabaza, serenos o rollos de anís, impregnando con su aroma toda la ciudad y solíamos decir: " ya es Navidad ". Aquella tienda improvisada en el zaguán de una casa, cercana a La Catedral, en donde aquel comerciante de Jijona, año tras año, durante muchos, nos ofrecía el mejor turrón.
El mercado de Nochebuena, donde se compraban las mejoras escarolas y el mejor apio, así como el pavo o a la pava, según el poder adquisitivo, para preparar el típico guisado de albóndigas y el suculento cocido con pelotas. La instalación de belenes en la mayor parte de los comercios de la calle Mayor. La representación de " Los Pastores de Belén ", en el Círculo Católico y en el Oratorio Festivo, así como las rondallas que tanto distinguieron la cultua musical de Orihuela. La misa de Gallo en la que nuestro inolvidable D. Antonio Roda ponía todo su empeño en hacernos comprender el significado del Nacimiento del Niño Dios, sin olvidar la visita de los niños a casa de sus familiares a pedirles " el aguinaldo pirulo ".
Al hilo de estos recuerdos resulta imposible dejar de pensar en lo que representa la familia, nuestras familias, el mejor tesoro de la sociedad. Padres que educan a sus hijos en la solidaridad y en el amor al prójimo. Padres que llevan adelante la crianza de sus hijos con un sueldo escaso, y con frecuencia temporal. Familias con no pocas dificultades, en la que no falta la alegría y la lucha serena por vivir. También me alegro por los que durante estos días, a pesar de la crisis, pueden pagar las gambas y cigalas a doscientos euros el kilo, las angulas y el caviar....sin precio.
No deberíamos olvidar que existe un tercer mundo, un cuarto mundo y unos privilegiados que hemos nacido en un lugar del planeta que nos permiten momentos de felicidad. Nuestros niños esperando sus regalos, nuestros jóvenes preparando sus fiestas. Habrá que pensar en una sociedad más justa que garantice el bienestar y la paz. Aunque a veces, nos de la sensación de estar frente a una tarea imposible.
Con mis mejores deseos de paz y felicidad en esta Navidad del Señor, como nos dijo Juan Pablo II, para todos y mi especial felicitación y gratitud a los lectores que me dispensan con su atención a la lectura de mis comentarios en este blog de Vega Baja Digital.
lunes, 15 de diciembre de 2008
HOY JURAMENTO, MAÑANA TRAICIÓN
Los últimos momentos del escrutinio de la votación para elegir Presidente Provincial del Partido Popular, celebrado ayer en el Teatro Circo de Orihuela, fue de infarto. Para algunos, la emoción y el temor metidos en el cuerpo, lágrimas incluídas, y para otros, el tremendo disgusto de no conseguir una victoria, presumiblemente cantada, por esa pírrica diferencia de cinco votos. Hay que ver lo que debe fastidiar perder una presidencia por cinco votos.
Digo tremendo disgusto porque el movimiento entre tramoyas y bambalinas en pleno congreso, hacía concebir esperanzas de victoria a los partidarios de Camps, perdón, digo Pérez Fenoll, hasta el extremo de que se dijo: " si la votación llega a durar unas horas más, o sea hasta la tarde, esto se hubiera ganado ". Llevaba razón el candidato Ripoll, cuando manifestó que desde la dirección regional y nacional le habían dejado más solo que la una.
Ciertamente, no podía esperar otra cosa que la derrota, porque en ese circo político del Teatro oriolano la gente seguía "vendiéndose " a Roma. De ahí su gran y meritorio triunfo. Aunque siendo consecuentes con la realidad, Ripoll, estuvo a punto de perder la presidencia provincial por tanto traidor político. No cabe duda que la victoria de Ripoll, a pesar de tanto listo, es un aviso a navegantes. Derrotar al poder establecido, además de legitimar, tiene mucho valor político. Y, sobre todo, ha dejado al descubierto el tremendo error del presidente Camps, siendo juez y parte. Un líder, lidera, pacta y consensúa. Pero nunca confronta y provoca guerras.
Dicho esto, y sin entrar en otras disquisiciones que no me gustan, quiero hacer hincapié en la cantidad de traidores políticos que se dieron cita en el Teatro Circo a la hora de votar. Resulta increíble que más de cien compromisarios que bajo su palabra y su firma retiraran su voto a favor del candidato Ripoll.
Cuantas cosas se podrían decir respecto a este comportamiento. Sobre todo, si esa es su actitud política, no merecen la más mínima credibilidad. Aunque, por otra parte, no admito lo que, valientemente, me dijo una persona: " Me puedo volver atrás porque no soy río". De ahí, el título de este comentario: " hoy juramento, mañana traición ". Sacado de un acontecimiento político en el Congreso de un país latino-americano.
El profesor de Ciencia Política, Enrique Conejero, en una de sus magistrales exposiciones en la Facultad de Las Salesas, decía: Qué sería de la política sin la traición. Una falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener ante el compromiso adquirirdo. Los ejemplos de políticos encubiertos en el anonimato, tachados de traidores, han surgido a borbotones. Parece que no se pueda eliminar de la política la idea de traición.
Por tanto, ciñéndonos a lo acontecido ayer en el Teatro Circo de Orihuela, se puede hablar de traidores políticos y, mucho más, cuando después de la votación y triunfo de Ripoll, todos, o casi todos, habían votado a Ripoll. Vaya cínica expresión. Si no hubieran dado su firma no se les podría tachar de traidores políticos, porque ya sabemos que la palabra se la lleva el viento.
Desde Judas, sólo aquellos que han sentido el desgarro interior y pese a ello no les importa romper con sus propios principios, y desde motivaciones oscuras, merecen el nombre y el hondo destino dantesco de traidores políticos. Algunos analistas afirman que en política el asunto no es quien es el traidor y quienes no, sino que la traición es solo cuestión de fechas.
Por lo demás, felicitar a los ganadores y a los perdedores, porque tengo una profunda confianza en las personas, aunque egoístas o ignorantes, son también capaces de aprender de sus propios errores y adoptar comportamientos responsables con el cometido para el que fueron asignados, no haciendo aquello de: " Hoy juramento, mañana traición ".
Digo tremendo disgusto porque el movimiento entre tramoyas y bambalinas en pleno congreso, hacía concebir esperanzas de victoria a los partidarios de Camps, perdón, digo Pérez Fenoll, hasta el extremo de que se dijo: " si la votación llega a durar unas horas más, o sea hasta la tarde, esto se hubiera ganado ". Llevaba razón el candidato Ripoll, cuando manifestó que desde la dirección regional y nacional le habían dejado más solo que la una.
Ciertamente, no podía esperar otra cosa que la derrota, porque en ese circo político del Teatro oriolano la gente seguía "vendiéndose " a Roma. De ahí su gran y meritorio triunfo. Aunque siendo consecuentes con la realidad, Ripoll, estuvo a punto de perder la presidencia provincial por tanto traidor político. No cabe duda que la victoria de Ripoll, a pesar de tanto listo, es un aviso a navegantes. Derrotar al poder establecido, además de legitimar, tiene mucho valor político. Y, sobre todo, ha dejado al descubierto el tremendo error del presidente Camps, siendo juez y parte. Un líder, lidera, pacta y consensúa. Pero nunca confronta y provoca guerras.
Dicho esto, y sin entrar en otras disquisiciones que no me gustan, quiero hacer hincapié en la cantidad de traidores políticos que se dieron cita en el Teatro Circo a la hora de votar. Resulta increíble que más de cien compromisarios que bajo su palabra y su firma retiraran su voto a favor del candidato Ripoll.
Cuantas cosas se podrían decir respecto a este comportamiento. Sobre todo, si esa es su actitud política, no merecen la más mínima credibilidad. Aunque, por otra parte, no admito lo que, valientemente, me dijo una persona: " Me puedo volver atrás porque no soy río". De ahí, el título de este comentario: " hoy juramento, mañana traición ". Sacado de un acontecimiento político en el Congreso de un país latino-americano.
El profesor de Ciencia Política, Enrique Conejero, en una de sus magistrales exposiciones en la Facultad de Las Salesas, decía: Qué sería de la política sin la traición. Una falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener ante el compromiso adquirirdo. Los ejemplos de políticos encubiertos en el anonimato, tachados de traidores, han surgido a borbotones. Parece que no se pueda eliminar de la política la idea de traición.
Por tanto, ciñéndonos a lo acontecido ayer en el Teatro Circo de Orihuela, se puede hablar de traidores políticos y, mucho más, cuando después de la votación y triunfo de Ripoll, todos, o casi todos, habían votado a Ripoll. Vaya cínica expresión. Si no hubieran dado su firma no se les podría tachar de traidores políticos, porque ya sabemos que la palabra se la lleva el viento.
Desde Judas, sólo aquellos que han sentido el desgarro interior y pese a ello no les importa romper con sus propios principios, y desde motivaciones oscuras, merecen el nombre y el hondo destino dantesco de traidores políticos. Algunos analistas afirman que en política el asunto no es quien es el traidor y quienes no, sino que la traición es solo cuestión de fechas.
Por lo demás, felicitar a los ganadores y a los perdedores, porque tengo una profunda confianza en las personas, aunque egoístas o ignorantes, son también capaces de aprender de sus propios errores y adoptar comportamientos responsables con el cometido para el que fueron asignados, no haciendo aquello de: " Hoy juramento, mañana traición ".
martes, 2 de diciembre de 2008
¡ VIVA ORIHUELA CON HONRA !
No hace mucho tiempo escribía en estas mismas páginas un comentario que titulé: "Fuenteovejuna Oriolana ", en el que trataba el problema del soterramiento de las vías del ferrocarril para el trazado del AVE, resaltando el desasosiego y preocupación que nos producía a los oriolanos y una negativa, como así ha sido, podría abrir la caja de lo truenos ciudadanos.
Negativa confirmada durante la visita de nuestra alcaldesa, Mónica Lorente, a Madrid. Este
tremendo portazo, como decimos aquí, en los morros, además de inesperado, injusto a todas luces, nos tiene indignados y cabreados. Todo este acontecer me hace recordar aquel famoso manifiesto que los generales Prim y Serrano hicieron allá por el año 1868. Parafraseándolo escribo este comentario:
La ciudad de Orihuela, declara solemnemente que niega el trazado en trinchera de las vías del ferrocarril, segura de que es leal intérprete de los ciudadanos que, en el dilatado ejercicio de la paciencia, no hayan perdido el sentimiento de la dignidad, y resuelta a no aceptar semejante atropello hasta que el Ministerio de Fomento manifieste su buena voluntad. ¿ Habrá algún español tan ajeno a las desventuras que no nos pregunte las causas de tan grave acontecimiento ?.
Si Orihuela hiciera un examen prolijo de sus agravios, más difícil sería justificar a los ojos del mundo y la historia, la mansedumbre con que los hemos sufrido, que la extrema resolución con que procuramos evitarlos. Que cada uno repase su memoria. Mudos hasta ahora, sólo será interrumpido nuestro universal silencio con una tajante y pacífica protesta reivindicativa, lo que exigimos razonada y razonablemente.
Desde estas murallas, siempre nobles, leales y fieles de nuestra ciudad, depuesto todo interés político, atentos sólo al bien general, es motivo para llamar a todos los oriolano a que sean partícipes de la gloria de tan justa petición. Orihuela al lanzar el grito de protesta, bien claramente demuestra que no es un partido político el que se queja, sino que los clamores salen de sus mismas entrañas.
No tratamos deslindar los campos políticos, nuestra empresa es más alta y más sencilla. Peleamos por la existencia y el decoro. Queremos que una legalidad común, tenga implícito el deseo de todos. Queremos que las causas que influyen en las supremas resoluciones las podamos decir alta voz ante todos. Queremo vivir la vida de los derechos y de la libertad.
Contamos con los amantes del orden, manifestamos que con nuestra conducta Orihuela no es merecedora del tratamiento que se le pretende dar. No soterrar las vías del ferrocarril, sería funesto para su desarrollo y progresión durante muchas generaciones. Acudamos a la protesta con la solemne y poderosa serenidad con que la justicia empuña su espada.
Aquellos generales, Prim y Serrano, dijeron: ¡ Viva España con Honra !.
Ahora, a los oriolanos, nos toca decir: ¡Viva Orihuela con Honra !.
Negativa confirmada durante la visita de nuestra alcaldesa, Mónica Lorente, a Madrid. Este
tremendo portazo, como decimos aquí, en los morros, además de inesperado, injusto a todas luces, nos tiene indignados y cabreados. Todo este acontecer me hace recordar aquel famoso manifiesto que los generales Prim y Serrano hicieron allá por el año 1868. Parafraseándolo escribo este comentario:
La ciudad de Orihuela, declara solemnemente que niega el trazado en trinchera de las vías del ferrocarril, segura de que es leal intérprete de los ciudadanos que, en el dilatado ejercicio de la paciencia, no hayan perdido el sentimiento de la dignidad, y resuelta a no aceptar semejante atropello hasta que el Ministerio de Fomento manifieste su buena voluntad. ¿ Habrá algún español tan ajeno a las desventuras que no nos pregunte las causas de tan grave acontecimiento ?.
Si Orihuela hiciera un examen prolijo de sus agravios, más difícil sería justificar a los ojos del mundo y la historia, la mansedumbre con que los hemos sufrido, que la extrema resolución con que procuramos evitarlos. Que cada uno repase su memoria. Mudos hasta ahora, sólo será interrumpido nuestro universal silencio con una tajante y pacífica protesta reivindicativa, lo que exigimos razonada y razonablemente.
Desde estas murallas, siempre nobles, leales y fieles de nuestra ciudad, depuesto todo interés político, atentos sólo al bien general, es motivo para llamar a todos los oriolano a que sean partícipes de la gloria de tan justa petición. Orihuela al lanzar el grito de protesta, bien claramente demuestra que no es un partido político el que se queja, sino que los clamores salen de sus mismas entrañas.
No tratamos deslindar los campos políticos, nuestra empresa es más alta y más sencilla. Peleamos por la existencia y el decoro. Queremos que una legalidad común, tenga implícito el deseo de todos. Queremos que las causas que influyen en las supremas resoluciones las podamos decir alta voz ante todos. Queremo vivir la vida de los derechos y de la libertad.
Contamos con los amantes del orden, manifestamos que con nuestra conducta Orihuela no es merecedora del tratamiento que se le pretende dar. No soterrar las vías del ferrocarril, sería funesto para su desarrollo y progresión durante muchas generaciones. Acudamos a la protesta con la solemne y poderosa serenidad con que la justicia empuña su espada.
Aquellos generales, Prim y Serrano, dijeron: ¡ Viva España con Honra !.
Ahora, a los oriolanos, nos toca decir: ¡Viva Orihuela con Honra !.
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